| Saro
Princess
Los sueños de un imperio estaban puestos en sus hidroaviones. Los ingleses pensaban al final de la Segunda Guerra Mundial que el mundo todavía les pertenecía y para ellos era esencial afianzar su posición como potencia ante los Estados Unidos de America, quienes una vez aliados en la guerra, se convertirían en sus más acérrimos enemigos en el campo comercial de la posguerra. De aquí nace uno de los hidroaviones más hermosos que han existido en la historia de la aviación, el Saunders-Roe Princess. Un proyecto creado con fines más políticos que comerciales. Para poner en práctica esta reconquista de sus colonias alrededor del mundo el gobierno Británico seleccionó a dos empresas con experiencia para que trabajaran juntas de nuevo, la Saunders de Goring-on-Thames experta en la construcción de lanchas rápidas y la empresa AV Roe muy conocida por sus aeronaves utilizados en la Royal Air Force. Anteriormente estas dos empresas habían colaborado para producir hidroaviones como el Saro Lerwick y un interesante hidroavión jet llamado SRA-1. El Princess cuyo número era SR.45 era prácticamente un trasatlántico con alas construido con todo el lujo y confort necesario para cargar nada más y nada menos que 220 pasajeros, cifra sólo superada un cuarto de siglo después por el Boeing 747. Sus dimensiones lo hacían un coloso del aire solo superado por el ambicioso Hughes H-4 Spruce Goose. Para levantar esta mole de 156.490 kg de peso hacían falta diez motores turbohélices Bristol Proteus de 3200 hp cada uno, montados en las alas, los más externos individualmente y los demás por parejas moviendo hélices contrarotativas.
El diseño del princess se nutría en gran parte en el diseño de los hidroaviones de la preguerra, pero a escala inmensamente mayor, es decir alas cantilever terminadas en flotadores retraíbles que se plegaban al ala, una enorme cola y un fuselaje en doble burbuja muy de moda por esa época. No obstante nada por fuera podría indicar el lujoso interior de sus dos lujosas cubiertas, donde además de los asientos, había habitaciones para dormir, bares y salones llenos de comodidades. El gobierno comenzó el proyecto en 1946, este proyecto sería el orgullo que rescataría la confianza e imagen de la vieja Inglaterra. Pero como todo proyecto avalado por la política se pensaba mucho más en finalizar el proyecto a toda costa sin tomar en cuenta otras variables importantes. El gobierno Británico insistió a pesar de las dudas de la BOAC quien quería evaluar otras posibilidades, así que fueron ordenados no uno, ni dos, sino tres prototipos que estarían listos a más tardar en 1948. Comenzaron los retrasos, en el diseño del casco, en los motores, etc. la BOAC comenzaba a impacientarse, el gobierno laborista aseguró que finalmente el avión alzaría el vuelo en 1950, pero el tiempo pasaba implacablemente. Los avances en la aviación se sucedían rápidamente, los aviones de tierra aumentaban su fiabilidad y también su tamaño, pero nada pasaba con el Princess, las aerolíneas grandes confiaban más en los aviones basados en tierra de novísimo diseño y las compañias pequeñas se beneficiaban de los excedentes de aviones de la guerra que constituían una apetecible oportunidad de bajar sus costos. Cuando voló el primer prototipo en 1952 matriculado G-ALUN, ya había cambiado de nuevo el gobierno por uno conservador, este furioso al saber que se habían gastado millones de libras en un elefante blanco ordenó terminar con el proyecto, impidiendo que se terminaran los otros dos ejemplares. Es lamentable que con un diseño tan prometedor, los ingleses no hayan tenido la voluntad para tomar la delantera en la carrera comercial de la posguerra lo que demuestra que la desidia no un mal exclusivo del tercer mundo, pero peor aún es que hayan dejado que el avión más grande construido en Inglaterra fuese vendido como chatarra y desguazado en 1967.
Especificaciones Técnicas
Dimensiones:
Pesos:
Prestaciones:
Capacidad:
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