| Kokusai
Ki-105 Ohtori
Al igual que los ingleses, durante la Segunda Guerra Mundial el Japón dependía irremediablemente de sus suministros estratégicos en el extranjero para continuar la guerra. La jugada nipona era lograr una máxima expansión en el menor tiempo posible hasta llegar a un punto muerto, donde intentarían lograr una paz forzada con el enemigo. Pero los estrategas nipones subestimaron el poder industrial de los Estados Unidos para continuar la guerra luego de Pearl Harbour y las Filipinas, y no tuvieron más remedio que enfrascarse en una guerra de desgaste que tarde o temprano terminarían perdiendo. Conscientes de sus limitaciones en materia de suministros estratégicos los japoneses comminaron a la compañía aeronaútica Kokusai, la cual tenía experiencia previa en la construcción de planeadores, a que rediseñara el prototipo ya existente de un gigantesco planeador para transportar tropas conocido como Kokusai Ku-7 Manazuru (Grulla).
Este enorme planeador era una solución parecida a la que intentaron los alemanes con el Messerschmitt Me 323 Gigant. Se trataba del planeador más grande construido en el Japón y que había realizado sus pruebas de vuelo remolcadas en agosto de 1944. Este monoplano de ala alta con dos largueros que terminaban en sendas derivas tenía un fuselaje central que podía acomodar hasta 32 soldados con todo su equipo o un carro de combate de 8 toneladas. Tomando como base el Manazuru se rediseñó al principio el nuevo avión como Ku-7II y posteriormente Ki-105 Ohtori (Ave Fénix) acoplándole en las alas un par de motores radiales Mitsubishi Ha-246 II de 940 hp y 14 cilindros. Los trabajos comenzaron en abril de 1945, y se construyeron nueve prototipos, con la intención de producir hasta 300 aparatos. La idea era aprovechar las excelentes cualidades de vuelo del avión para utilizarlos en el transporte del tan preciado combustible al Japón desde los territorios de ultramar. El único problema era que en un típico vuelo desde las refinerías de petróleo en Sumatra hasta el Japón, el avión consumiría casi el 80% del combustible, pero era tan crítica la situación que se consideraba necesario, ya que los norteamericanos estaban bombardeando frecuentemente el territorio metropolitano, y apenas un puñado de aviones podían volar para defenderlo. El estallido nuclear que finalizó la guerra selló irremediablemente el final de este enorme transporte. Especificaciones Técnicas
Dimensiones:
Pesos:
Prestaciones:
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